Mantenimiento de páginas web
Todo lo que hace falta para que tu web siga en pie va dentro de la cuota: servirla, renovarle el certificado, guardarle copias y dejarte cambiarla cuando quieras.
Por qué hace falta
Una página web no es un soporte estático, sino software expuesto a internet. Los certificados caducan, se publican vulnerabilidades y los navegadores cambian de comportamiento. Sin mantenimiento, lo habitual es que en el plazo de un año alguna función deje de operar correctamente sin que nadie lo detecte hasta que lo advierte un visitante.
Qué cubre la cuota
- La web servida, con su certificado de seguridad renovado solo
- Copias de seguridad y versiones anteriores a las que volver
- Actualizaciones de seguridad y vigilancia de que sigue en pie
- El editor abierto, para cambiar lo que quieras las veces que quieras
- Detrás hay una persona
Una sola cuota, y con ella se crea y se mantiene
Hay una cuota por plan, y dentro va todo lo de arriba: la web servida, sus copias, su certificado y el editor abierto. Crear, editar y publicar una página no cuesta nada.
Sin permanencia, y sin perder nada
Te das de baja cuando quieras y se deja de cobrar al final del periodo que ya has pagado. Al llegar esa fecha tu web deja de publicarse, pero no se borra: se queda guardada con sus textos, sus fotos y su editor, y vuelve al aire tal y como estaba en cuanto vuelvas a contratar. Y el dominio está a tu nombre desde el primer día, así que no hay nada que reclamar a nadie.
¿Empezamos por tu web?
Se monta aquí, se ve mientras se hace y se publica sin pasar por caja: el plan de entrada es gratis.