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Díaz Oliva

Cómo funciona

De la primera pantalla a tu dominio, para que sepas en todo momento qué toca y qué falta.

Los cuatro pasos

  1. Eliges por dónde empezar

    Con unas preguntas sobre tu negocio, con una de las plantillas ya montadas, o desde el esqueleto mínimo. Los tres caminos acaban en el mismo editor.

  2. La cambias viéndola

    Escribes a un lado y la web se rehace al otro, en el ancho que elijas: móvil, tableta o escritorio. Lo que ves es lo que se publica.

  3. La publicas con tu correo

    Escribes tu correo, abres el enlace que te llega y tu web sale al aire. No hay que elegir plan ni dar una tarjeta. Si prefieres, la guardas sin publicar y sigues otro día.

  4. Le pones tu dirección

    El enlace que te damos sirve desde el primer minuto y se puede pasar a quien quieras. Tu propio dominio se conecta cuando te apetezca: el que ya tengas, o uno que compres tú en tres minutos.

Sobre la inteligencia artificial

No se usa. Tu web la montas tú en el editor, y lo que decide qué secciones lleva y en qué orden son reglas escritas, no un modelo: eso hace que el resultado sea siempre el mismo y que se pueda revisar leyéndolo. Tampoco se manda a ninguna parte lo que escribes: el nombre de tu negocio, tu ciudad y tu teléfono no salen de aquí.

Compromisos

  • Crear no cuesta nada

    Se construye, se mira, se enseña y se publica sin dar una tarjeta. El primer cobro llega el día que la web pide más de lo que incluye el plan de entrada, y hasta entonces no hay nada que pagar.

  • Cuota cerrada

    Sale del plan que necesite la web que hayas construido y se ve antes de pagar. No hay conceptos añadidos al final ni permanencia.

  • Nada se pierde

    Si algún mes no hay cuota, la web deja de publicarse y se queda guardada entera, con su editor. Al contratar de nuevo vuelve al aire tal y como estaba.

¿La montamos?

Se hace aquí, se ve mientras se hace y se publica sin pasar por caja: el plan de entrada es gratis.